EL PUNTO.
Es el más elemental de los signos gráficos. No tiene dimensiones. Se designa mediante una letra mayúscula, A, B, C, D, etc. y la forma de representarlo es mediante dos trazos de línea muy fina, perpendiculares entre sí.

LÍNEA RECTA.
Es una sucesión de puntos en una misma dirección. Sólo tiene una dimensión. Se denomina con letras minúsculas (r,t,s…).

SEMIRRECTA.
Es una línea recta limitada en un extremo por un punto. Este extremo se designa con una letra mayúscula (A), y la otra parte gráfica con una letra minúscula (r).

SEGMENTO.
Es una parte limitada de la recta. Sus extremos, al ser dos puntos, se indican con las letras mayúsculas (AB).

LÍNEA CURVA.
Es una sucesión de puntos que no están situados bajo una misma dirección. Se nombra mediante una letra minúscula (t,r…). Puede ser abierta o cerrada.

LÍNEA QUEBRADA. Se obtiene al combinar varios segmentos en forma de zigzag.

LÍNEA ONDULADA. Es el resultado de mezclar arcos de circunferencia entre sí.

LÍNEA MIXTA. Se obtiene al unir rectas y curvas.

LÍNEA VERTICAL. Es aquella que se dibuja desde arriba hacia abajo o viceversa.

LÍNEA HORIZONTAL. Es aquella que se dibuja de izquierda a derecha o viceversa.

LÍNEAS PARALELAS. Son las rectas que, por mucho que se las prolongue, nunca se cortarán entre sí.

LÍNEAS PERPENDICULARES. Son las que, al cortarse, forman entre sí ángulos rectos, es decir, de 90º.

LÍNEAS OBLICUAS. Son aquellas que, cuando se cortan, los ángulos que forman entre sí no son de 90º.

PLANO. Es el objeto geométrico que sólo posee dos dimensiones y contiene infinitos puntos y rectas. Se designa con letras griegas.